Nunca hubo un nosotros. No nos amamos. No podíamos amarnos. Él nunca me amo y yo nunca lo ame. Porque nadie puede amar a alguien que no se ama, y nadie puede amar a otra persona si no se ama a sí misma. Pero ¡vaya! que ilusión más hermosa la que creamos él y yo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario